Dos propuestas para el ACS son la energía solar térmica y la biomasa. Ambas permiten reducir el consumo de energías convencionales y ahorrar en la factura del agua. En el caso de la energía solar térmica puede llegar a sustituir el 60-70% de la energía convencional.
La energía solar térmica consiste en el aprovechamiento de la energía solarmediante placas solares térmicas permitiendo un bajo consumo y reduciendo la utilización de otras energías. El sistema funciona mediante colectores o placas de captación solar que recogen la energía solar durante el día transmitiendo el calor al agua o algún otro fluido. Una vez calentada el fluido pasa por un circuito de tuberías convencional hasta un acomulador o dispositivo de almacenamiento. El fluido caliente pasa a la caldera y el fluido frío vuelve al captador solar para empezar de nuevo el ciclo.
Otra energía renovable es la biomasa; materiales orgánicos de vegetales o animales que se aprovechan como combustibles en calderas. Son un sistema respetuoso con el medioambiente evitando producir olores, como con el gasóleo, o escapes peligrosos en el caso del gas. Los únicos inconvenientes son la necesidad de espacio,la falta de distribuidores para el combustible y la retirada de las cenizas de la caldera. Hay una gran variedad de combustibles como son las astillas, huesos de aceitunas, cáscaras de frutos secos, poda de olivar, poda de vid, etc; pero el más utilizado son los pelets gracias a su gran poder calorífico.
¿Cuál de las dos alternativas te parece más útil?¿Conoces a alguien que utilice estos sistemas?
Fuente: Construccion21